¿Ses Illetes o Cala Saona? Pregúntale a nuestro patrón y la respuesta será siempre la misma: Ses Illetes por la mañana, antes de que lleguen los ferris desde Ibiza — y Cala Saona en cuanto sopla el viento del norte, o para el tramo dorado de la tarde. Esa es la versión corta. La respuesta buena es que, en un barco privado, no hace falta elegir. Desde nuestro amarre en Santa Eulalia hacemos una ruta de día completo que combina las dos playas con calma, dejando que sea el viento — y no la multitud — quien decida el orden.
Ses Illetes: la laguna en su mejor momento, antes de los ferris
Ses Illetes ocupa Es Trucadors, la lengua de arena que apunta al norte desde Formentera hacia el islote de S'Espalmador. Lo que la hizo famosa es el agua: una plataforma poco profunda de turquesa pálido y lechoso donde haces pie sorprendentemente lejos de la orilla. Llegando en barco se ve el instante exacto en que empieza: el azul tinta del canal se rompe en arena luminosa y, de pronto, la sombra del casco se dibuja nítida en el fondo.
A primera hora es uno de los fondeaderos más tranquilos y bonitos de Baleares. Se oye la cadena del ancla correr sobre la arena y, después, casi nada. A media mañana la escena cambia: los ferris descargan a sus pasajeros, los barcos de día se alinean frente a la playa y la laguna se convierte en la postal concurrida que todo el mundo conoce. Nuestra regla es sencilla: estar ya en el agua en Illetes mientras la mayoría todavía hace cola en el puerto de Ibiza.

El almuerzo es la otra razón para venir. Los restaurantes de playa detrás de Illetes son los más célebres de Baleares y nuestro equipo puede reservarte mesa con antelación. Si una comida larga va a ser el centro de tu día, echa un vistazo a nuestra guía de los mejores chiringuitos de Formentera.
Cala Saona: la cala resguardada que se queda con el atardecer
Cala Saona es la propuesta contraria: una cala compacta de arena en la costa oeste de Formentera, enmarcada por acantilados bajos de tono rojizo y pinar, con muchos menos barcos fondeados y un ritmo más lento en la orilla. El agua es el mismo turquesa improbable, solo que en un marco más pequeño y silencioso.
Desde cubierta, Saona tiene dos bazas. La primera, el abrigo: los días en que la brisa del norte levanta ola en la laguna de Illetes, Saona suele quedarse plana, protegida tras sus acantilados. La segunda, la orientación: la cala se abre al oeste, de cara a la luz de la tarde, con la silueta de Es Vedrà recortada en el horizonte. Si Illetes es la playa de la mañana, Saona es la de la última hora.

¿Ses Illetes o Cala Saona? Lo decide el viento
El día de la salida, esta elección tiene poco de gustos y mucho de meteorología. La laguna de Illetes es una maravilla con calma, pero está abierta al norte; cuando la tramontana sopla con fuerza, el fondeadero se pica y la magia se esfuma rápido. Cala Saona mantiene el agua en calma justo esos días. Nuestro patrón revisa la previsión cada mañana y lee el mar durante la travesía: la decisión se toma por ti.
| Ses Illetes | Cala Saona | |
|---|---|---|
| Mejor momento | Por la mañana, antes de los ferris | Última hora de la tarde y la hora dorada |
| Viento | Pide calma: abierta al norte | Suele quedar resguardada con viento del norte |
| Ambiente | Famosa, en primera fila, animada en temporada | Más pequeña, más lenta, más local |
| Almuerzo | Chiringuitos legendarios: reserva con antelación | Más tranquila; muchos comen a bordo |
| Atardecer | La mayoría de barcos ya se ha ido | El lado clásico del atardecer, frente a Es Vedrà |
El día de dos playas desde Santa Eulalia
Así funciona en la práctica nuestra excursión de un día a Formentera. Soltamos amarras del pantalán H17 de Marina Santa Eulalia hacia las 10:00 y ponemos rumbo sur, dejando atrás Cala Llonga y la silueta amurallada de Dalt Vila. Tras una hora aproximada de navegación tranquila llega la primera parada en S'Espalmador, el islote deshabitado justo al norte de Illetes, para el primer baño en agua poco profunda y transparente.
A última hora de la mañana fondeamos frente a Ses Illetes: tiempo de playa, un almuerzo largo en mesa reservada o la tabla mediterránea (45 € por persona) en nuestra propia mesa de teca, si prefieres seguir descalzo. Y por la tarde — justo cuando la playa está más llena — hacemos lo que el público del ferri no puede: levar el ancla y cruzar en corto hasta Cala Saona para el segundo acto en calma. Un último baño, copas frías empañándose sobre la teca, acantilados que se van poniendo cobrizos. A las 18:00 estamos de vuelta en Santa Eulalia.

Esa flexibilidad es también la respuesta honesta a la pregunta del ferri: un barco de línea te lleva a Formentera, pero no puede moverte al lado resguardado cuando el viento rola a las dos de la tarde. Hicimos las cuentas completas en nuestra comparativa Formentera en ferri o en barco privado.
Nuestro consejo honesto
No le des vueltas la noche anterior. Mira la previsión si te apetece y deja que el patrón tome la decisión final el mismo día: en un chárter privado, invertir el orden no cuesta nada. Laguna por la mañana y cala por la tarde, o al revés: con las dos playas en un solo día, "¿Ses Illetes o Cala Saona?" deja de ser un dilema y se convierte en un plan de navegación.



